Este blog nace
con la intención de recopilar
los relatos que en la Web
se cuelgan para ser leidos.
Yo ayudo a ello, modestamente.
A veces soy yo quien escribe, disculpa mi atrevimiento.
Foto: JUANJO FERNÁNDEZ Éramos vecinos en el edificio. Ella estaba recién divorciada. Trabajábamos en la misma empresa. Nos unían muchas cosas. Amistad, complicidad, compañerismo… Desayunábamos juntos y, algún día, teníamos que comer juntos. Nos reíamos mucho. Hablábamos de todo. Incluso de sexo, aunque siempre jugando con palabras de doble sentido. Un día comiendo, tras beber un poco de más de vino que otras veces, terminamos hablando de sueños eróticos. De esos sueños que nunca se cumplen o casi nunca. No concretamos nada. Apenas hicimos referencia a ninguno determinado. Sólo vaguedades. Yo, como una broma más, le dije que me ofrecía para cumplir cualquiera de sus sueños. Ella sólo rió divertida. Sentado en mi balcón con un vaso de whisky en la mano, con la vista del mar frente a mí, recuerdo y digo qué graciosa es la vida, me pongo a retroceder en el tiempo y trato de llegar al inicio de toda esta historia, al comienzo de todo y es que todo parece...
"Sirat" (o "Ṣirāṭ") es una palabra árabe que significa "camino" o "sendero" . En el Islam, se refiere específicamente al puente As-Sirāt , que los creyentes deben cruzar el Día de la Resurrección para llegar al Paraíso, una prueba que depende de la rectitud de sus obras en vida. El planteamiento de la peli, donde un padre y su hijo, buscan a su respectiva hija y hermana, por raves del desierto, es una excusa perfecta para crear unos personajes blancos, españoles medios, de los que encariñarte y con los que empatizar, para luego destrozarte con una crueldad detrás de otra. Sin reflexión. Sin matices. Sin historia. Es el dolor por el dolor. Hacer daño a conciencia, con trucos de guión y de banda sonora, para que duela más. Pretenden hacer pasar esta peli por profunda, o existencialista, por el simple hecho de que genera dolor. Siento que como espectadores confiamos en quienes nos cuentan una historia, en que, en cierto sentido, nos cuidan al co...
El vértigo del eros - Matta He codiciado acercarme hasta ti, por más que te presintiera intacta y lejana como un lucero. Más allá del misterio que envuelve esta noche, he intentado rescatar tu imagen de diosa griega, colmada de sensuales y vaporosas armonías. Te he querido respirar, como se inhala la esencia espirituosa de una copa de malvasía. Tal como la tierra seca y cuarteada implora una nube cargada de promisorios augurios, yo febrilmente te he deseado en silencio. He ansiado allegarme a tu lado, a pesar de las tinieblas, para sentir que existes, para saberte viva, acuciado por la necesidad de retener el frágil bramante que me une a ti, mi amor, mi más bello sueño... Pero he vuelto sobre mis pasos, sin atreverme siquiera a mirarte... porque tus ojos me dejan ciego, me dejan mudo tus labios. Dédalus http://el-alfeizar-de-dedalus.blogspot.com/2009_10_01_archive.html
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