Father Mother Sister Brother
Hay algo profundamente revelador, y preocupante, en la manera en que cierta crítica contemporánea se aproxima al cine de Jim Jarmusch. Basta con que firme una película para que el análisis se suspenda y entre en funcionamiento el aplauso reflejo. Da igual lo que haya en pantalla: el nombre precede al juicio, y el prestigio actúa como salvoconducto. El resultado es un panorama crítico empobrecido, donde cuestionar a un autor consagrado se percibe casi como una falta de educación cinéfila. Father, Mother, Sister, Brother es un síntoma claro de ese desastre. No tanto por lo que la película es un ejercicio de vacío narrativo,sino por lo que la crítica dice que es. Se la ha elevado a categoría de obra “importante” sin pasar por el trámite, aparentemente prescindible, de explicar por qué. Se aplaude la incomunicación, el silencio y la repetición como si fueran virtudes en sí mismas, cuando no son más que coartadas estéticas para no contar nada. A partir de aquí, la película no hace sino ...