Las largas sombras
La impostura del reencuentro y los claroscuros del 'noir' de provincias El auge del noir periférico en la ficción seriada española ha encontrado un nuevo territorio fetiche en el paisaje industrial del Medio Vinalopó. Con el estreno de Las largas sombras , la realizadora Clara Roquet asume la compleja tarea de trasladar a la pantalla la exitosa novela homónima de la eldense Elia Barceló. El proyecto, amparado por el músculo financiero de Disney+, se presentaba como una ambiciosa deconstrucción del thriller dramático en clave femenina. Sin embargo, tras su elegante factura visual y un reparto de indiscutible magnetismo, la producción se debate constantemente entre la hondura del drama psicológico y los peajes comerciales de un género que empieza a mostrar síntomas de agotamiento por saturación. La premisa de la serie activa un mecanismo narrativo de sobra conocido: el pasado como un territorio hostil que se niega a permanecer sepultado. El detonante es el hallazgo en Mallor...