Tierra de nadie
Tierra de nadie: Cádiz al otro lado de la ley El mar está demasiado cerca. Esa es quizá la primera certeza que deja Tierra de nadie . En Cádiz, el mar no es solamente paisaje: es frontera, mercancía, ruta de entrada, promesa de dinero y amenaza. Al otro lado está Marruecos; en medio, unas aguas que durante décadas han servido para transportar todo aquello que la ley no debía encontrar. La película se instala en ese territorio fronterizo y mira hacia una realidad que ya no necesita demasiadas explicaciones: el narcotráfico ha dejado de ser un fenómeno excepcional para convertirse en una de las sombras permanentes del paisaje gaditano. La elección del territorio es fundamental. La película no podría suceder igual en cualquier lugar. Aquí están los puertos, las playas, las carreteras, las barriadas, los descampados y esa geografía de tránsito que permite que una mercancía llegue de noche y desaparezca antes de que amanezca. Cádiz aparece lejos de la imagen turística que el país ha f...