domingo, 1 de marzo de 2015

Cabreo en Moncloa tras el debate



Ni siquiera los fantasmas de La Moncloa se han atrevido a rechistar después del desastroso debate de la nación. Al parecer Mariano llegó al Palacio con cara de pocos amigos, y tras tomarse una tila que Viri le preparó, empezó a buscar su tablet a ver qué se decía en Internet pero el aparato no apareció porque se lo había escondido Martínez Castro para evitar que se llevara un sofocón. A cambio le pusieron el partido, grabado, del Barça y el City a ver si se olvidaba del Parlamento y se le pasaba el disgusto.

Pero como Arriola no descansa, entró de sopetón en el despacho presidencial y sin percatarse de la situación le dijo a Rajoy: “Bueno Mariano, ¿a quién ponemos por fin de candidatos en Madrid?”, a lo que Rajoy respondió con cara de pocos amigos: “A Bárcenas y a Rita la cantaora”. Arriola, perplejo, añadió: “¿Lo dices por el discurso de Rita Barberá sobre el ‘caloret’?”. Rajoy guardó silencio y concluyó: “Lo digo por las chuches digitales de tu señora esposa en el debate de la Nación”. Entonces el asesor Arriola por fin entendió que había que dejar a solas con el fútbol al gran presidente de la nación.

Y menos mal que no le enseñó a Mariano la última encuesta sobre Andalucía donde se dice que Juanma Bonilla se pega una bofetada monumental por culpa de Ciudadanos.

En esas llegó a Moncloa muy preocupada Ana Pastor y le dijo a su amigo Mariano, que acababa de encender un puro frente al televisor: “Mariano ¿te has tomado el relajante muscular?”, y Rajoy, cada vez más cabreado, respondió: “Lo que me voy a tomar son seis gin tonics como Rita Caloret”. Y la Pastor se esfumó.

Por fin llegó Moragas, que se las sabe todas, y le susurró al presidente: “El de la coleta dice que quiere un debate contigo en televisión, donde quieras y cuando quieras”. Y Rajoy, harto de coles, respondió: “Dile que el domingo en Caracas y que lo modere Maduro”. Y Moragas cogió la mochila, salió caminando de puntillas y se marchó.

Fantomas

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