miércoles, 18 de marzo de 2015

Gente pesada


Estaba yo a punto de escribir una entrada-resumen de la noche poética del sábado, una cosa ligera con alguna foto ilustrativa y eso, pero es que hay mucha GENTE PESADA.

La gente es muy pesada y no te deja ni tomar un café tranquila, te arruinan la concentración, la lectura, esos jugosos pensamientos que sólo pueden llegar a la mente mientras te comes una tostada...

En el pueblo de esta señora en cuestión no lo sé, pero en el mío la llamaríamos CANSINA.  Una tía cansina, de sesenta y pico, que en 15 minutos ha relatao desde los detalles más íntimos de su infancia hasta el importe de su última factura de la luz, pasando por lo de que "el Alfonsico" siempre la "encorría" porque ella de joven había sido muy guapa.
Ay "el Alfonsico" por aquí, ay "el Alfonsico" por allá, que si han nacido en la misma puerta, que si el infeliz llevaba unos pantalones roídos que iba enseñando hasta el pito. Que eran muy probes muy probes, que ella también iba sin bragas y tal.
Así, sacado de contexto, yo empatizo.
Me parece genial, divertido, e incluso interesante que una mujer de no sé qué pueblo de por aquí de los que se han medio inundado con la crecida, me cuente historias más o menos reales y con cierto toque simpático de cuando era joven y lozana.   Ahora bien, la cosa es que no me lo estaba contando a mí sino al camarero (con el que comparte pueblo junto con nuestro ya amigo "el Alfonsico") a varios metros de donde yo estaba, pero que se han debido enterar hasta en la otra punta del Miraflores y si te descuidas en Villamayor.  A esas horas de la mañana, después de una llamada telefónica del de Madrid (que también agárrate), que la parienta del Alfonsico esté celosa de la mujer que correteaba sin bragas por el pueblo de su infancia, me deja bastante fría, pero vamos, que la comprendo, a la mujer del Alfonsico digo.

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, ha dejado caer que pagó 80 euros en su factura anterior de la luz y que en esta le han subido a 150, probe también.

Luego la cosa se ha torcido un poco y ha adquirido unos tintes misteriosos con la historia de la desaparición de su abrigo de visón en el Café Las Vegas (para ponernos en situación), que no había sido más que una broma de su querido amigo forever "el Alfonsico".  Entre la niña probe que no tenía ni para ropa íntima y la joven lozana y hermosa del abrigo de visón en Las Vegas hay un salto que requeriría de algunas aclaraciones y que no deja que se recompongan todas las piezas del puzle.

Mi teoría se resume en lo siguiente:
ÉSTA MIENTE MÁS QUE HABLA

No sé, pero por siaca, mañana cambio de cafetería!!

Elisa Berna

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