miércoles, 15 de septiembre de 2010

El espejo o la duda

Espejo Mirallmar , un ya clásico diseño de Eduard Samsó

Siempre me he preguntado que le puedes decir a alguien que tiene ojos de perro abandonado. Esos ojos mustios que se ocultan tras un velo que alguien bordo con lagrimas dicen tanto y de forma tan breve que exigen casi a gritos una respuesta. Es cierto, la angustia, la tristeza, el desamparo y la desesperanza siempre suscitan más interrogantes que la felicidad, la dicha o la buenaventura. Además de soportar el sobrecogedor sentimiento de la pena, esos ojos tienen que llevar a cuestas un abrumador cargamento de preguntas. Sí, es un hecho. Siempre he querido saber que se puede responder a alguien que te hace callar sin decir nada; que consume tu aliento solo levantando la mirada. Siempre me he preguntado que le puedes decir a alguien que tiene ojos de perro abandonado. Pero es más grave aún cuando esa mirada que te calla, que te sorprende, que de triste te suscita cierta reverencia, cierta piedad y que por sórdida, e incluso por sombría, deja un vaho de podredumbre en el ambiente llega hasta ti asomada lánguidamente en el reflejo de un espejo.

4 comentarios:

  1. Buen micro nos has traído Sr Impertinente. Habrá que no perder de vista al autor.
    Gracias y biquiños

    ResponderEliminar
  2. Interesante pulso narrativo, más aún las imágenes que surgen del relato. Yo no sé si conviene decirle cualquier cosa a alguien con esos ojos. Callar suele ser un buen método para no decir nada.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno este blogero si señor, un texto lleno de angustia y reflexiones, te felicito por la selección

    lo unico que me molesta es , ya sabes, que esa magnifica foto ni se molestó en poner de quien es grrrr

    ResponderEliminar
  4. Solucionado, Paca, el diseño es de E. Sansó
    http://www.bdbarcelona.com/es/disenadores/Eduard_Samso.php

    ResponderEliminar