El aviso



Castilla del Pino reflexionaba en 1970 sobre la incomunicación y el panorama que nos ofrecía no era demasiado halagüeño. Daniel Calparsoro lo hace casi medio siglo después con una historia vestida de thriller, y la conclusión a la que llega es bastante similar. Es evidente que la sociedad occidental puede tener muchas virtudes, pero no está entre ellas la de practicar la comunicación entre sus componentes.


Pero vamos por orden. El aviso es, formalmente, una película de suspense con mucha tensión en sus venas, donde se nos presenta una clave numérica a resolver. Los resúmenes oficiales dicen esto: Nico, un niño de diez años, recibe una carta con una amenaza de muerte pero nadie en su entorno parece creerle. Jon, un joven obsesionado con los números, investiga una serie de muertes ocurridas a lo largo de los años en el mismo lugar y que parecen tener un patrón en común. Descifrar esta secuencia es lo único que podrá salvar a Nico.



El aviso tiene dos tiempos que corren paralelamente: el de la actualidad, protagonizado por Nico —Hugo Arbués—, el niño del párrafo anterior, y otro diez años anterior protagonizado por Jon —Raúl Arévalo—, un tipo dotado para los números que ganó cuando era estudiante unas olimpiadas matemáticas, esquizofrénico y obsesionado con resolver el mensaje que él cree que se esconde en las cifras que el azar ha tenido el placer de ir montando.


En más de una ocasión he dejado escrito en este espacio que la literatura es una cuestión de punto de vista. En realidad, cualquier actividad creativa lo es. Y el punto de vista desde el que se narra la historia es el de Jon. En él quedamos atrapados porque es el más fascinante y porque ofrece algo en lo que creer. Descifrar es comprender y no hay nadie que no quiera hacerlo. Los elementos tienen que encajar y, si es posible, terminar bien.



Esto me parece sustancial para la comprensión de la película. Pero hay más puntos de vista y convendría no dejarse atrapar por el destino y lo que este nos quiere comunicar —solo es necesario recordar que esta es la interpretación de un esquizofrénico obsesionado con los números—.


Calparsoro utiliza como ejemplos de incomprensión el de una madre y su hijo, aparentemente abocados a no entenderse a pesar de todo el amor que se profesan, hasta que el afortunado desenlace del cumpleaños de Nico y la extrema tensión con que se vive empuje a la madre a ver lo que no veía y al niño a entender la postura de ella. El caso de Jon requiere otro tratamiento para la buena marcha de la película, pero no os dejéis arrastrar por él. Estáis avisados.



Todo esto puede resultar un poco críptico, pero no conviene decir más para no destripar la historia, que es una película francamente redonda a la que hay que poner mucha atención para no caer en los equívocos.


Conclusiones



La cinta un thriller en toda regla, pero con toques ligeramente fantásticos, funciona a la perfección, Calparsoro dota a la cinta de un aura y un ambiente que sobresale, está a la altura de lo esperado de una historia ya vista antes en la novela en la que está basado, tras la excepcional historia y una puesta en escena brillante que tejen una historia redonda, provoca emociones y tensión que te hacen sentir a los personajes junto a ti, aunque da mucho que pensar el por qué algunos de los personajes -interpretados por actores y actrices consagrados por su talento ya demostrado de sobra-, sin embargo aquí aun rodeados de la magnífica aura de la historia, no terminan de cuajar del todo, no terminan de convencer, aun así la cinta es bastante acertada rayando la perfección, te atrapa irremediablemente desde el primer fotograma con una historia perfecta.





Lo que nos Enseña



La cinta está repleta de emociones a flor de piel, que dotan a la historia de una humanización fuera de lo común en este tipo de películas, -seguramente por el hecho de estar basado en la novela de Paul Pen que tanto da que pensar y atrapa-, la cinta fluye muy bien, es una maravilla como Calparsoro es capaz de lidiar con las dos historias ambientadas en distintas épocas con la calidez que lo hace, esta fórmula tan novelesca es mas fácil dotarla de vida en un libro -donde el contrapunto se da cerrando y abriendo el acto con capítulos-, pero en el cine es necesario hacerlo tirando de ingenio y desde luego que en ese punto la película es brillante, no descoloca al espectador en ningún momento, dándole lo necesario para funcionar en cada época, pero solo lo hace como película independiente, pues respecto a las licencias que se han tomado sobre la novela, tenemos dos parámetros, lo que han añadido que lejos de hacerle daño a la historia, no suma absolutamente nada, y los elemento que se han caído que si le restan y mucho, cierto es que no le restan como película, pues el formato funciona a la perfección, pero desde luego con esos cambios lo acontecido en la película se queda en correcto, -no lo echaras de menos en la historia, a no ser que conozcas la novela- pero esos elementos son los que hacen que la novela no sea solo correcta sino PERFECTA, es interesante analizar esos elemento por que también se podrían dividir.


spoiler:

Si no has visto la película o leído la novela es el momento de dejar este texto para más adelante. No puedo dejar de preguntarme por qué esos elementos tan cuantitativos en la novela se han perdido, ¿Por qué se cambia la clase social de la familia protagonista, y con ello desaparece la criada que juega una baza importante en la historia?...¿Por qué desaparece la figura del padre y en su contrapunto la frialdad de la madre se torna más paternalista y humana de lo que debió?, y, sobre todo, ¿Por qué cargarse el final, dando paso a un final con el maldito happy end, tan Made in Hollywood?, esta última cuestión es la única para la que si tengo explicación, parece ser que consideraban un final que no funcionaría en taquilla, pero en respuesta a eso, solo decir que en lugar de mirar al cine de Hollywood y su citado happy end, ¿Por qué no miramos a la industria Francesa de género?, y cómo sus éxitos de los últimos años se alejan de la formula Americana y son una autentica patada en la boca que deja al espectador sin aliento, y aun así son alabadas por la crítica mundial.
Por otro lado y con respecto al final que debió de tener la cinta, cabe destacar que esas historias dotadas de cierta mala baba a Calparsoro, se le dan muy bien como ya demostró el su trilogía de mini series para televisión, que trataban la violencia de tú a tú sin tapujos y que solo por eso ya parecía el indicado para esta historia, pero claro, la taquilla y la audiencia, o lo que es lo mismo la televisión y el cine juegan con fórmulas distintas, con todo y con eso película perfecta para el disfrute, eso sí inexorablemente debe ser acompañada de la novela.
Jesús



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