viernes, 16 de diciembre de 2016

Cuerpo de élite


Apuntarse a la moda sin tener en la manga todos los naipes marcados, conlleva riesgos difíciles, por no decir imposibles, de asumir. Le ha pasado a Mazón, que ha intentado aprovechar el tirón de los «Ocho apellidos...» en función a los regionalismos para montar una comedia basada en los diversos cuerpos policiales que la guardan. La idea estaba bien tirada pero no era fácil de llevar a cabo, sobre todo si no tiene a Cobeaga y Sanjosé al mando del guión. Y aquí no lo están.


La otra deriva de la película, más en ejecución que en idea, era montar una escenografía tirando a lo Álex de la Iglesia, ese «lo rompo todo en medio del caos con imágenes truculentas». En ese abarcar mucho, Mazón se ha quedado sin apretar nada.



A pesar de que el filme tiene algunos gags pasables y momentos de cierto regocijo, en el montante total da la sensación de que se ha quedado corto en todo, que ha llegado a la epidermis y de ahí no ha pasado.


Por otro lado, los actores son presa de la falta de un guión chisposo, muy dado a la banalidad y al chiste facilón y escasamente ingenioso. Quitando a Esparbé y María León, más la habitual solvencia de Areces (este falla cero o menos cero en cualquier filme), el resto del elenco se queda fuera de juego en una deslucida chabacanería. No es que los regionalismos se pueden mostrar irritados por el filme, el problema es que se mostrarán indiferentes, y eso es lo peor.


Al final, a Mazón le ha quedado un producto ajustado, solo correcto, que se deja ver con facilidad, pero que en lo sustancial no dejará huella alguna, y casi mejor que sea así pues la pisada no sería histórica.



Jose Manuel Cuéllar

No hay comentarios:

Publicar un comentario