viernes, 5 de noviembre de 2010

Del Más Allá

La Foto, de la Dehesa del Moncayo, es de Manuel Arribas.
Se levantó por tercera noche consecutiva con crucifijos alrededor de su cama. Los volvió a guardar en el único armario que el Sanatorio tenía para cada enfermo de tuberculosis. No le dio mucha importancia los primeros días, pero esa mañana empezó a estar preocupada. Salió por el pasillo y se dirigió a la terraza. Se puso la manta y se sentó en la tumbona. Cerró los ojos intentando explicarse porqué tenía esos objetos en su cama. No pasaba mala noche, de hecho dormía profundamente. Cuando volvió a abrir los ojos, se dio cuenta que no había nadie más en la terraza. Ni en el comedor, ni en la cocina. Parecía que estaba sola en todo Agromonte. El viento correteaba por los pasillos vacíos y se dio cuenta que las ventanas estaban sin cristales, las paredes descorchadas y las puertas llenas de pintadas que imploraban al diablo. Se asustó y corrió hacia su habitación, pero al entrar vio que cuatro personas la miraban con terror mientras sujetaban crucifijos. En el suelo, unas letras marcadas a punta de cuchillo y un vaso, que explotó cuando lo miró. Se despertó con el sonido de cristales. Esa noche no había dormido bien, pero al menos ya es de día. Se levantó para ir a la terraza como cada mañana pero volvió a encontrarse con crucifijos alrededor de su cama...



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2 comentarios:

  1. me alegra ver aquí un texto de belén pues soy una fan de su blog desde hace mucho tiempo.
    biquiños,

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