El vértigo del eros - Matta He codiciado acercarme hasta ti, por más que te presintiera intacta y lejana como un lucero. Más allá del misterio que envuelve esta noche, he intentado rescatar tu imagen de diosa griega, colmada de sensuales y vaporosas armonías. Te he querido respirar, como se inhala la esencia espirituosa de una copa de malvasía. Tal como la tierra seca y cuarteada implora una nube cargada de promisorios augurios, yo febrilmente te he deseado en silencio. He ansiado allegarme a tu lado, a pesar de las tinieblas, para sentir que existes, para saberte viva, acuciado por la necesidad de retener el frágil bramante que me une a ti, mi amor, mi más bello sueño... Pero he vuelto sobre mis pasos, sin atreverme siquiera a mirarte... porque tus ojos me dejan ciego, me dejan mudo tus labios. Dédalus http://el-alfeizar-de-dedalus.blogspot.com/2009_10_01_archive.html
Es que, a veces, la sonrisa es más profunda y se lleva dentro.
ResponderEliminarUn beso, Ángel.
Muy buena eleccion!! Y es que a veces aunque pensemos en sonreir siempre hay algo que nos lo impide.. Hay que mirar dentro nuestro para saber cual es el impedimento..
ResponderEliminarBesos Angel
A veces nuestro semblante no está de acorde con lo damos a conocer a los demás, por eso tendremos que mirarnos más en un espejo y practicar más sonreir de verdad..
ResponderEliminarBesos y susurros
Cuánto tiempo sin pasar por aquí y cuánto han cambiado las cosas.
ResponderEliminarBueno, en cuanto al escrito, decir principalmente que me ha encantado. Y así, como comentario, añadiría que cada gesto que hacemos forma parte de nosotros y como no todos los seres humanos somos iguales, tampoco haciendo el mismo gesto pensamos o sentimos igual.
A mí a veces me pasa que tuerzo la boca cuando sonrío con ella cerrada. La gente piensa que es un gesto de malestar, o simplemente una mueca. Y es más, cuando les digo que se trata de una sonrisa, se mofan de mí.
Será que yo siento diferente. Como todos, a pesar de que algunos tengan aparente similitud entre ellos.