En tránsito

Llevo puestas las gafas, las de ver el corazón de tu aliento.
Está oscuro ahí adentro.
Será la miopía de mis ansias la que
me ciega y por eso no lo veo…
Camino despacio por las veredas
de tus jornadas en vela,
y exploto durante la noche
tórrida,
asfixiada la calma del negro cielo,
sembrado de ayes y sospechas…
Sobrevuelo, entonces,
por encima de palabras
y lamentos envueltos
en organdí de diseño,
reciclado,
según los nuevos tiempos.
Nada que objetar.
La pasarela acoge mi talle roto,
y viejo…
Oigo las risas,
y el ruido de sus manos
abofeteando mi miedo.
Están ahí.
Son los desleales,
los traidores a mi causa,
renegados de mi
buena suerte.
Reina por un día.
Un instante,
tan sólo uno,
me duró la dicha.
Está oscuro ahí adentro.
Será la miopía de mis ansias la que
me ciega y por eso no lo veo…
Camino despacio por las veredas
de tus jornadas en vela,
y exploto durante la noche
tórrida,
asfixiada la calma del negro cielo,
sembrado de ayes y sospechas…
Sobrevuelo, entonces,
por encima de palabras
y lamentos envueltos
en organdí de diseño,
reciclado,
según los nuevos tiempos.
Nada que objetar.
La pasarela acoge mi talle roto,
y viejo…
Oigo las risas,
y el ruido de sus manos
abofeteando mi miedo.
Están ahí.
Son los desleales,
los traidores a mi causa,
renegados de mi
buena suerte.
Reina por un día.
Un instante,
tan sólo uno,
me duró la dicha.
Dibujo: Antonio Texto: Edurne
Me gustó mucho.
ResponderEliminarÁngel, MOLTES GRÀCIES!
ResponderEliminarAcabo de ver tu chapoteo en la Orilla, venía a visitarte... y mira con qué me encuentro!
Te agradezco el detalle, de verdad!
Pues por aquí me quedaré yo también como visitante y lectora asídua!
Petons, maco!
;)
Edurne!!!
ResponderEliminarQue bien.
Saludos.