martes, 24 de enero de 2017

"Barón Noir" Los gangsters políticos de la V república francesa


 Las series políticas suelen ser el género preferido de escritores y periodistas que no son específicamente críticos de televisión para realizar grandes ensayos y artículos analizando todo lo que vemos en la pantalla desde una perspectiva social y política.

El problema es que en la mayoría de los casos las visiones se circunscriben al ámbito anglosajón que es de donde proceden la casi totalidad de series que se consumen, aunque por suerte en los últimos años la popularidad de series como la danesa “Borgen” o la italiana “1992”, abre un poco el campo de juego.
Sin embargo, las series francesas quedan al margen de estos sesudos análisis, porque ni se emiten aquí, ni al tener subtítulos entran en el radar de estas personas, perdiéndose cosas tan interesantes como la encomiable “Les hommes de l’ombre”.
Por suerte esta tendencia va a cambiar con la serie que les vamos a presentar hoy “Baron Noir”, a la que la crítica francesa ha catalogado como la mejor serie política francesa de la historia, y que tras ver su 1T, proclamo de forma entusiasta mi adhesión a esas afirmaciones como voy a intentar analizarles seguidamente.



La trama :
La serie desarrolla la saga personal de Phillipe Rickwaert (izq.), el alcalde y diputado de Dunkerque, importante ciudad industrial del Norte de Francia, que es un verdadero cacique en su ciudad, haciendo y deshaciendo a su antojo, con todo tipo de prácticas reprobables e ilegales para satisfacer sus ansias de poder.


De humilde origen obrero, ha realizado toda su carrera en el partido socialista y se ha convertido en uno de los fontaneros y hombres de confianza del candidato de su partido a la presidencia de la república francesa Francis Laugier (der).

La historia empieza cuando en vísperas de la primera vuelta de la campaña de las presidenciales francesas, la policía judicial empieza a investigar una posible financiación ilegal de la campaña del partido socialista, a partir de los fondos de una empresa pública de construcción de viviendas públicas de la ciudad de Dunkerque, que maneja el ínclito Rickwaert (seguro que el tema les empieza a sonar más cercano y real).
Este hecho es el desencadenante de toda una serie de acontecimientos centrados en el enfrentamiento personal entre el candidato socialista Laugier y el cacique Rickwaert, donde se van apuñalando y abrazando de forma alternativa, dependiendo de si sus intereses personales divergen o confluyen. El dúo lo complementa Amelie Dorendeu, la consejera del candidato, como parte activa y muy implicada en la relación entre ambos políticos, como pueden ver en el trailer de la serie
 El nombre internacional de la serie “Republican Gangsters”, define a la perfección todo lo que vamos a presenciar en la serie. Prevaricación, financiación ilegal, nepotismo, chantajes personales, blanqueo de capitales, huelgas manipuladas, nada escapa a las manos sucias de Phillipe Rickwaert, que en su huida hacia adelante va a dejar mas damnificados que los que nos podemos imaginar, en una trama apasionante.
El punto mas flojo recae en algunas historias personales menos creíbles y mas inverosímiles, pero en el apartado político parece que los guionistas hayan seguido la actualidad política española, durante los últimos años, como inspiración de su barón negro.


Otro punto a su favor es la valentía al utilizar nombres reales de los partidos enclavados en ciudades reales, huyendo de eufemismos y las localizaciones ficticias habituales para no enfadar a los poderes fácticos y su temor secular a lo que ellos consideran publicidad negativa, en cuanto dejamos de alabarles.

Nadie sale bien parado en la serie ni el partido socialista ni la derecha de la UPM, que son tal para cual en sus tácticas y tejemanejes, siempre dispuestos a acabar con el rival con cualquier maniobra o intoxicación que les permita ganar unas décimas en las elecciones.
Un rasgo muy interesante a destacar es que la motivaciones personales de Rickwaert para hacer sus trapacerías no son económicas ni de enriquecerse personalmente , sino que le mueve una ambición de poder y control desmedida, que va a arrastrarle no solo a él, sino también a sus personas de confianza, ( entre los que destaca el personaje que interpreta Hugo Becker, el frances de “Bajo Sospecha”), mucho más idealistas y nobles, haciendo buena una máxima que repiten varias veces en la serie “ En la política no existe la amistad”.


Nada funcionaría sin dos grandes actores en los papeles principales, absolutamente magnéticos y que consiguen que incluso empaticemos con dos políticos de lo mas abyecto que han pasado por la televisión en los últimos tiempos, en especial Kad Merad ( Bienvenidos al Norte) un actor cómico inmensamente popular en Francia, que aquí se destapa como Phillipe Rickwaert, déspota ilustrado de la peor calaña.


 Si encima su antagonista es el gran Niels Arestrup, con tres Cesars en su poder al mejor actor secundario, que está absolutamente regio como el candidato presidencial Francis Laugier dándole una replica impresionante al gran Kad Merad, en las escasas escenas en que comparten plano, tenemos la base para una gran serie.

La serie ha tenido un gran éxito en Francia, curiosamente en la apuesta mas genuinamente francesa de Canal +, tras diversos fracasos sonados en sus últimas propuestas rodadas en ingles y coproducidas con empresas británicas, con Versailles o The Last Panthers, como bodrios destacados.
Los ocho episodios de la 1T se cierran de forma magnifica, dejando los hilos preparados para una 2T, que ya ha sido confirmada por el canal de pago francés, para su emisión en 2017.
Para finalizar, nada mejor que la promoción tan sibilina en clave política, con que Canal + abría boca para todos sus abonados

 

Epílogo:
“Baron Noir” una excelente serie francesa, que trata la política desde una perspectiva que es desencantadora pero que desgraciadamente en nuestro país está más que vigente, como vemos cada vez que nos enteramos de las noticias del día, donde la realidad supera a la ficción.
En este caso les podemos asegurar que  se acercan bastante y me consta que si al final se emite en nuestro país, muchos van a empezar a repetir el mantra más utilizado en estos casos ¿ Por qué no se hacen series así en nuestro país?.

Lorenzo Mejino

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