sábado, 29 de mayo de 2010

¿Un tono diferente?


No me puedo callar: mi mejor amigo ha roto con su mujer y, aunque se veía venir, no por ello deja de ser menos traumático.
Una pareja rota y ahora a escoger, o con ella o con él. Porque se trata de esto en las rupturas, tener que decantarte antes o después por una de las partes.
No hay color, con él hasta la muerte. ¿Cómo voy a olvidar las muchísimas tardes que hemos pasado hablando de lo divino y lo humano, por ese camino que ahora el Ayuntamiento ha adecentado y el personal denomina “Ruta del Colesterol”?
Eso de caminar es muy sano, para el cuerpo y para el espíritu; los consultorios de los psicólogos deberían tener una cinta automática que tienen los gimnasios y que te hace andar a una determinada velocidad ya de antes programada. El psicólogo desde su sillón podría mantener la conversación con el paciente en movimiento, lo que seguro liberaría su alma y le haría más permeable a exponer sus intimidades.
Qué profesión más fascinante, y fácil de desarrollar: escuchar lo que otros hacen, dicen o piensan ante determinadas situaciones, analizarlas y tú únicamente debes repetir lo último que te haya comentado el paciente, eso sí, con interrogación:
-Pertenezco a una generación, a una de las últimas generaciones que han sido más o menos asesinadas por la historia de la filosofía. La historia de la filosofía ejerce, en el seno de la filosofía, una evidente función represiva, es el Edipo propiamente filosófico: “No osarás hablar en tu propio nombre hasta que no hayas leído esto y aquello, y esto sobre aquello y aquello sobre esto.
-¿De esto sobre aquello y aquello sobre esto?
-De mi generación, algunos no consiguieron liberarse, otros sí: inventaron sus propios métodos y reglas nuevas, un tono diferente.
-¿Un tono diferente?

© Angel 27/05/2010

1 comentario:

  1. ESto sí que es un tono diferente.
    Y mira, in necesidad de expertos. TAn solo recordando la experiencia de tu amigo y la tuya propia...
    Y es que las "Rutas del Colesterol" vienen a ser sustitutivas del confesionario o cualquier otro curatodo de la mente.
    ¿O no?
    Buena entrada Angeliño
    Bicos

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